Botox

El BOTOX® es un producto ampliamente conocido que debilita selectivamente los músculos de la cara. Éste se inyecta en mínimas cantidades en lugares estratégicos del rostro para balancear las fuerzas musculares, rejuveneciendo la apariencia de una persona. El ‘botox’ se combina con materiales con propiedades de relleno como los son el ácido hialurónico (PerlaneJuvederm y Restylane)  y el hidroxiapatita de calcio (Radiesse). Ambos compuestos existen en el cuerpo y se degradan de forma natural.  El BOTOX® se inyecta en áreas como la frente, el entrecejo y en el área de las líneas alrededor de los ojos o las llamadas 'patas de gallo'. Esto elimina muchas de las líneas de expresión del área a la vez que crea un levantamiento de los párpados y las cejas, cambiando la apariencia anímica de la persona a una más juvenil y alerta. Se coloca también alrededor de la boca para minimizar sus líneas finas, en los músculos depresores del ángulo de la boca para levantar las comisuras, relajando su posición a una más alegre, en la barbilla para eliminar irregularidades por contracción involuntaria del músculo mental o 'pebbly chin' y en el cuello para disminuir bandas musculares.


Regularmente, puedes continuar con tus actividades normales unas horas después de recibir el tratamiento. Sin embargo, no es recomendable extenuarse, tomar sol o exponerse a calor extremo por las primeras 24 horas. Probablemente te recomendarán unos ejercicios faciales y que evites tocar el área tratada, especialmente aquellas áreas que han sido tratadas con botox.